• Para la derecha más recalcitrante, es la líder del ‘clan de los sorayos’, cuyo ‘pecado’ podría consistir en ser jóvenes, moderados y con cierta tendencia al centrismo. La secretaria de Política Autonómica y Local del PP no se amilana a la hora de posar entre mariposas e insectos palo.
—¿Es usted la mano derecha o la mano izquierda de Rajoy?
—Yo estoy para echarle una mano a Rajoy, cualquiera de las dos. Además, soy un poquito ambidextra.
—La derecha recalcitrante habla despectivamente de ‘los sorayos’. ¿Son ustedes algo más que un club?
—No sé cuantos entenderán que son necesarios para formar un club, pero lo cierto es que hay mucha gente joven en el partido con ganas de hacer cosas y de arrimar el hombro. Trabajadores natos.
—¿A cuánto está estos días el cuarto de kilo de Navarra?
—Navarra no debería de estar en venta, y mucho menos por cuartos, o por cuarto y mitad.
—¿Se está rompiendo España o puede que sólo sea un descosido?
—El problema es que hay descosidos que algunos no quieren coser. La cuestión es si España sigue siendo eficaz y si puede servir para ilusionar y arreglar en medida de lo posible los problemas a la gente, y yo creo que podíamos tener España mejor cosida y hasta con algún bordado bonito.
—¿Cómo define la secretaria de política autonómica del PP la palabra ‘nacionalismo’?
—Yo creo que el nacionalismo mal entendido es siempre una meta volante y no el final de la carrera, y eso siempre es un riesgo. El día que algunos nacionalistas lleguen a la meta final dejarán de existir. No serían nacionalistas, sino nacionales.
—¿Es España una realidad nacional, como Andalucía, o una federación de preámbulos estatutarios?
—España puede ser un preámbulo, pero nunca un epílogo
—Otra realidad nacional son las medusas, y no figuran en ningún estatuto. ¿Por qué?
—Las medusas son una realidad nacional y playera, y el problema es que ahora se pongan a debatir sobre las competencias para retirarlas.
—Pactan con Rivero y se pone a arder todo Canarias. ¿Tienen gafe?
—El problema es que a veces prende lo que está seco. Esperemos que el pacto florezca para bien. Y habrá que regarlo.
—¿Terminarán los cayucos llegando a las Azores o no lo permitirá el famoso trío?
—Como la Unión Europea no se tome el tema en serio y lo erradique de fondo, pueden llegar incluso más lejos. De todas formas, ahora con Zapatero habría que hablar del ‘trío de los Tomahawk’.
—¿Tienen ya completa la agenda de manifestaciones hasta las elecciones o aún queda algún hueco?
—De momento no tenemos ninguna prevista. Pero andar siempre está bien, y si tienes claro de hacia dónde vas, mejor. Eso es lo bueno de las manifestaciones.
—Ocupó el escaño de Rato cuando se marchó al FMI. ¿Se lo cedería gustosamente ahora que ha vuelto?
—Yo usé su escaño para jurar, pero luego me fui a la última fila, que es la de los novatos. No ocupo nada que no sea mío. Es más, tuve que ceder mi escaño a Ibarretxe cuando vino a presentar el plan. Tengo experiencia en desalojos.
—Aunque suene a juego de palabras, la pregunta es obligada: ¿tiene Rajoy cuerda para Rato?
—Yo iba a decir que hay Rajoy para rato. Pero sí, Rajoy tiene cuerda para rato, con minúscula y mayúscula.
—Entre la memoria y el alzhéimer histórico, ¿con qué se queda?
—Prefiero mirar hacia delante que hacia atrás. No sé qué supone en positivo la Ley de Memoria Histórica, pero sí distrae de hacer otras cosas.
—Si consiguieran gobernar en Cataluña y Andalucía, ¿reformarían otra vez los estatutos?
—Uno sabe las mayorías con las que cuenta y con las que no cuenta. El de Andalucía, desde luego, no, porque tiene consenso. Pero ¿se atrevería el PSOE a consensuar con nosotros el de Cataluña y hacer un estatuto apañadito y constitucional?
—¿Eso llevaría a convertir Cataluña en una realidad nacional?
—Hay que hacer de España una realidad nacional que ilusione y dé confianza a la gente.
—¿La llamó Piqué para despedirse o el portazo fue de los que hacen temblar las paredes?
—(Se lo piensa) No me gustan las despedidas, y sobre todo de la gente con la que has trabajado intensamente. Piqué es una persona muy trabajadora, que ha hecho muchas cosas muy bien y creo que forma parte de lo que es el Partido Popular.
—¿La idea de centrismo del PP se basa en gente como Xavier García Albiol y su famoso vídeo electoral?
—En el vídeo salía lo que la gente decía sin ningún tipo de cortapisas y con libertad. Yo no sé quién da los carnés de centro político. El centrismo lo da la gente y viene unido a la libertad.
—¿Usted tiene carné de centrista?
—Yo no me pongo títulos ni calificativos. Procuro hacer en política lo que me parece que está bien, le tengo mucho respeto a una forma de hacer política constructiva y a que los grandes temas de Estado sigan siéndolo. Hay que superar estos cuatro años para encontrar otra forma de hacer política.
—¿No cree que la crispación, aunque no quite votos, sí quita pactos?
—Ni me veo crispada ni veo a mi partido crispado. El problema es cuando hay debates que nunca ha habido en la historia de España y deja de aparecer la política de Estado. Y habrá que explicar a la gente por qué no gobierna el que gana de calle. Y por qué al final lo que quiere la mayoría no se cumple.
—¿Vale ya de hablar del 11-M?
—Estamos a la espera de sentencia. Que hable la sentencia.
—Se espera un atentado de ETA. ¿En qué medida va a apoyar el PP al Gobierno si llega a producirse?
—Para derrotar a ETA, y para evitar primero que se produzca y, segundo, ser rigurosos e inflexibles en la aplicación de la ley si eso se produce, al cien por cien. Y para pedir transparencia, también. Habría que explicar a los españoles de qué se ha hablado, a qué se han comprometido y qué se esperaba obtener
—¿Qué fue primero, las 1.500 viviendas o el campo de golf que completa cualquier oferta inmobiliaria?
—No lo sé, pero podrían explicarlo en la Generalitat, porque Cataluña tiene 46 campos de golf, frente a la docena, e incluso menos, de Murcia. De todas formas, cuantas más viviendas, mejor, siempre que respeten el medio ambiente y que no dependan del concejal correspondiente y le dé por dibujar la raya donde quiera.
—¿Qué diferencia hay entre el jet privado de Paco ‘el Pocero’ y el que usó Zaplana siendo ministro de Trabajo?
—De lo que yo sé respecto al entonces ministro de Trabajo, eso era un convenio con Defensa para la utilización de esos aviones. Lo importante es que sean para viajes públicos y no para ir a las rebajas. Y en las flotas privadas de otros señores no entro.
—¿Ha pensado en tener hijos o prefiere ahorrarle 2.500 euros al Estado?
—Tal como está la vida, los 2.500 euros no dan ni para la ‘maxi-cosi’. Habría que hacer una política global de conciliación de la vida laboral y familiar, de manera que a las mujeres no se nos mire en el mercado laboral, cuando estamos en edad fértil, como sospechosas de nada.
—¿Qué opina de esa moda de algunos altos ejecutivos de llevar media melena y bigote?
—Que cada uno vaya como quiera, siempre que esté a gusto consigo mismo.
Entrevista a Soraya Sáez de Santamaría
Secretaria Ejecutiva del PP de Política Autonómica.
4 de Marzo de 2006
BPR: Dicen de usted que es la mujer del momento y no nos extraña nada, porque, con la que está cayendo, pocas posiciones más en primera línea de fuego que la suya. ¿Dónde cree que se produjo el punto de inflexión en el cual el proceso de descentralización se convirtió en la oportunidad de unos pocos para buscar el enfrentamiento permanente con los intereses generales del pueblo español?
Soraya Sáez de Santamaría: En el momento en que Zapatero abandonó el consenso entre los grandes partidos que ha presidido la reforma de estatutos desde 1978 y rompió la lealtad constitucional, impulsando proyectos que quieren definir España desde el no ser.
BPR: ¿Se puede decir que el modelo autonómico actual está agotado, en su opinión?
Soraya Sáez de Santamaría: El modelo autonómico necesita de la estabilidad y el consenso que reclama el PP y que ha plasmado en las iniciativas de la resolución “Fortalecer lo que nos une” que se aprueba en esta Convención.
BPR: El tema de moda en la política nacional es sin lugar a dudas el Estatuto catalán. ¿Cómo ve la progresión de este tema? ¿Hasta dónde cree que va a seguir la deriva separatista que apoya Rodríguez Zapatero?
Soraya Sáez de Santamaría: Zapatero parece dispuesto a seguir hasta el final con un proyecto que perjudica a los ciudadanos de Cataluña y que debilita la igualdad y la solidaridad entre todos. Por lo que hemos visto en el debate de la Ponencia, su empeño se centra en disfrazar con ambigüedades deliberadas un proyecto que sigue siendo claramente inconstitucional.
BPR: En pocas palabras, ¿podría explicar qué aspectos negativos tiene el Estatuto?
Soraya Sáez de Santamaría: Primero: Debilita al Estado y lo hace poco viable e ineficaz `para resolver los problemas de los ciudadanos.
Segundo. Crea diferencias en los derechos y obligaciones entre los españoles.
Tercero. Se olvida de que la soberanía reside en el conjunto de todos los españoles y coloca a la Generalitat en una relación de igual a igual con el Estado.
Cuarto. Es un proyecto que desconfía de la sociedad civil, interfiere en la vida social y económica de Cataluña y es profundamente intervencionista.
BPR: ¿Hay que combatir los sentimientos independentistas o se mueren por sí solos?
Soraya Sáez de Santamaría: Hay que defender nuestra Constitución, en la que todos caben y caben como son.
BPR: ¿Qué acciones cree que se pueden realizar desde la calle contra estas políticas?
Soraya Sáez de Santamaría: Todos los ciudadanos tenemos derecho a opinar cuando se quiere cambiar nuestro modelo de convivencia y debemos reivindicar nuestro derecho a opinar.
BPR: ¿De qué manera se puede afrontar el futuro con tanto nacionalismo encrespado? ¿Qué medidas se pueden adoptar?
Soraya Sáez de Santamaría: El futuro hay que enfrentarlo con medidas reales y eficaces. El PP propone adoptar reformas que garanticen el respeto al consenso, el refuerzo del papel del estado en garantía de la igualdad y la solidaridad, la estabilidad del modelo autonómico delimitando el reparto de competencias y la seguridad en nuestras instituciones.
BPR: Cuéntenos en pocas palabras cuáles van a ser las líneas de acción del PP en política autonómica y municipal, ahora que parece que llega la segunda descentralización.
Soraya Sáez de Santamaría: Abogamos porque las competencias que desarrolle cada administración que pueda dar mejor servicio al ciudadano, contando además con los medios financieros necesarios. Y por el pleno respeto a la autonomía local.
BPR: ¿Cómo se siente como mujer en un partido que no la va a proponer por cuota por ningún cargo sino por su verdadera valía?
Soraya Sáez de Santamaría: Muy cómoda, al igual que mis compañeros hombres. De igual a igual.